jueves, 28 de agosto de 2014

Suerte de haber nacido un ser pensante, pero sobre todo sintiente.

Te dejo aquí, 
para que suspires
lo que yo suspiré, 
para que respires, 
lo que yo respiré. 

Rasgaduras de nuestras almas
de un tiempo en que brillaban. 
Del suspiro que suspiré, 
del respiro que inhalé. 

Dos pies descalzos
dejan huellas como 
quién sabe qué. 
No soy nadie
para dar a entender
que lo valioso nunca 
viene de afuera. 

Que no puedo 
que no quiero 
somos excusas
somos esperanza. 

De mirar para arriba 
no encontramos 
lo de al lado. 
Vemos ángeles pero 
no humanos. 

De allá hasta acá,
de acá para allá. 
No tenemos resguardo. 
nacimos como nacimos
pero vivimos como pudimos. 

encontramos en las esquinas
los besos de los cuartos 
y arreglamos entre abrazos, 
las disculpas de antemano

No somos elixir del que
podamos extinguirnos no 
somos quienes quisimos...

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